Los “guajoloteros” de Amecameca, aquellos icónicos urbanos que alguna vez recorrieron las calles de este pueblo mágico, son ahora parte del recuerdo colectivo de generaciones que vivieron sus días entre risas infantiles y el bullicio de las esquinas. Pintados en tonos amarillos, blancos o café claro, estas unidades de transporte, robustas y llenas de carácter, marcaron una época en la que el tiempo parecía transcurrir más despacio.
lunes, 18 de noviembre de 2024
miércoles, 30 de octubre de 2024
Amecameca es considerada "La Capital Nacional del Alpinismo" desde 1992
Amecameca: El día que las montañas hicieron historia
Por un cronista contemporáneo
En la mañana del 16 de mayo de 1992, el aire frío de los volcanes acariciaba las calles de Amecameca mientras el sol comenzaba a iluminar las faldas del Iztaccíhuatl. No era un día cualquiera en esta población mexiquense; sus habitantes, acostumbrados a vivir bajo la sombra protectora de los colosos nevados, estaban a punto de presenciar un momento histórico que marcaría para siempre el destino de su tierra.
Las campanas de la parroquia de la Asunción resonaban con particular alegría, como si supieran que este día Amecameca, el pueblo que desde el siglo XII ha sido guardián de las montañas, recibiría el reconocimiento que por siglos había merecido: ser proclamada oficialmente como la "Capital Nacional del Alpinismo".

