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jueves, 24 de julio de 2025

San Antonio Zoyatzingo, el corazón ancestral de Amecameca


Ubicado al sureste del Estado de México, en las faldas de los majestuosos volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, San Antonio Zoyatzingo es una comunidad con identidad viva, tradición arraigada y un entorno natural privilegiado. Pertenece al municipio de Amecameca de Juárez, conocido por su historia, turismo y arraigo indígena.

Zoyatzingo no es simplemente una delegación: es un punto de encuentro entre el pasado prehispánico, las costumbres coloniales y las expresiones culturales contemporáneas. Su nombre proviene del náhuatl —aunque su significado exacto es incierto— y forma parte de una región reconocida históricamente como territorio Amaquemecan, lo que se traduce como "lugar de vestiduras de papel ceremonial".


🧬 Origen ancestral y cultura viva

Zoyatzingo, al igual que muchas comunidades de la zona, tiene raíces que se hunden en tiempos precolombinos. Aunque hoy en día el náhuatl es hablado por una minoría —menos del 6 % de la población municipal—, sigue presente en expresiones populares, talleres escolares y nombres de lugar.

El municipio impulsa programas para revalorizar esta herencia, como los talleres de náhuatl en escuelas públicas, destinados a revivir el conocimiento y la identidad de los pueblos originarios. En Zoyatzingo se percibe un orgullo creciente por esta herencia.


🎉 Festividades, tradiciones y comunidad

La comunidad celebra con fervor sus fiestas patronales, en honor a santos como San Antonio y al Señor del Sacromonte, con procesiones, misas, música tradicional, juegos mecánicos y platillos típicos.

En el contexto regional, Amecameca organiza festividades ampliamente conocidas que también involucran a Zoyatzingo, como:

  • Feria de la Nuez de Castilla

  • Festival del Hongo Silvestre

  • Carnaval (Miércoles de Ceniza)

  • Festival de las Luciérnagas

Estas celebraciones fusionan lo religioso con lo comunitario, lo ecológico con lo festivo, generando una experiencia profundamente mexiquense.


🌲 Parques, ecoturismo y entretenimiento natural

Zoyatzingo es una joya para los amantes del ecoturismo. Sus paisajes rodeados de bosques, praderas y vistas volcánicas hacen de la zona un punto estratégico para actividades al aire libre.

Destacan los siguientes espacios:

  • Parque Nacional Iztaccíhuatl–Popocatépetl

  • Paso de Cortés, que conecta a Tlalmanalco con Puebla y es uno de los accesos principales al Iztaccíhuatl

  • Ecoparque Teporingos, con juegos, renta de cuatrimotos, lago y espacios familiares

Además, el Corredor Gastronómico de Zoyatzingo incluye restaurantes que ofrecen barbacoa, cecina, conejo en adobo y mixiotes, enmarcando al turismo rural como una de las principales apuestas de la comunidad.


👥 Perfil demográfico y económico

Con una población estimada de 3,000 habitantes, Zoyatzingo forma parte de un municipio que supera los 53,000 habitantes. Aunque pequeño en tamaño, su relevancia en el mapa cultural y económico de Amecameca es significativa.

  • Actividades económicas clave:

    • Agricultura (maíz, haba, calabaza)

    • Ganadería

    • Comercio local

    • Turismo rural y gastronómico

El perfil económico refleja una comunidad tradicional, que está incorporando paulatinamente servicios y comercio turístico, sin perder sus raíces rurales.

Recientemente, se han realizado obras clave como:

  • La construcción del nuevo panteón municipal (2024–2025)

  • La pavimentación de calles como Reyna Xóchitl

  • Proyectos ambientales y de protección forestal debido a la cercanía con zonas de riesgo


🎨 Identidad cultural y arte urbano

Uno de los elementos que destaca en Zoyatzingo es el surgimiento de arte urbano como forma de identidad. Artistas locales como José Hernández (“Meza Graff”) han llenado muros con murales de rostros femeninos, paisajes y escenas culturales que fortalecen la identidad visual del pueblo.

Este arte no solo embellece, sino que documenta el presente y evoca el pasado. El resultado es una comunidad que encuentra formas de honrar su herencia mientras se proyecta hacia el futuro.

miércoles, 23 de julio de 2025

San Pedro Nexapa, Amecameca: Tradición, biodiversidad y cultura entre volcanes

 


San Pedro Nexapa es una comunidad ubicada en el municipio de Amecameca, Estado de México, que destaca por su riqueza natural, historia ancestral, y un entramado cultural que perdura hasta nuestros días. Esta localidad, situada a las faldas del majestuoso volcán Popocatépetl, es una muestra viva del sincretismo entre naturaleza, tradición y desarrollo local. A continuación, exploramos cinco aspectos fundamentales que la hacen única.


1. Origen ancestral y significado náhuatl

El nombre Nexapa proviene del náhuatl nextli (ceniza) y apan (río), lo que se traduce como “donde hay ceniza”. Esta denominación está profundamente relacionada con la actividad volcánica del Popocatépetl, que ha sido una presencia constante e influyente en la vida de la comunidad.

Históricamente, San Pedro Nexapa formó parte del antiguo señorío de Tecuanipan Amequemecan, una región con fuerte presencia indígena que se caracterizó por sus rituales a los volcanes y su estrecha conexión con los ciclos agrícolas. Se cuenta que los sacerdotes locales realizaban ofrendas y peregrinaciones al Popocatépetl en busca de lluvia y fertilidad para la tierra.

Este legado cultural permanece latente en la identidad de los habitantes, quienes mantienen vivas diversas tradiciones ligadas al entorno natural.


2. Feria del Hongo Silvestre: Patrimonio gastronómico y ecológico

Uno de los eventos más representativos de la localidad es la Feria del Hongo Silvestre, que se celebra cada año entre los meses de julio y agosto. Esta feria tiene como propósito principal promover el aprovechamiento sustentable de los hongos comestibles que crecen de forma silvestre en los bosques circundantes.

Durante el festival, las mujeres recolectoras —guardianas del conocimiento micológico tradicional— exhiben y comercializan una gran variedad de hongos, como escobetas, orejas de cazahuate, huitlacoche y trompetillas. Estos se utilizan en una amplia gama de platillos como sopas, tamales, moles, quesadillas y hasta mermeladas.

El evento incluye también:

  • Talleres sobre identificación de especies

  • Conferencias de expertos en micología

  • Muestras gastronómicas y concursos

  • Venta de artesanías y productos derivados

Este festival representa una estrategia de desarrollo local basada en el conocimiento ancestral y el respeto por el medio ambiente, promoviendo el ecoturismo y el comercio justo.


3. Eco Parque San Pedro: Entre biodiversidad y recreación sustentable

Otro de los grandes atractivos de San Pedro Nexapa es el Eco Parque San Pedro, una reserva ecológica ubicada entre los ríos Nexpa y Nexpayantla, a más de 2 870 metros sobre el nivel del mar. Rodeado de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, este parque ofrece un entorno ideal para actividades al aire libre como senderismo, observación de aves, ciclismo de montaña y campismo.

El parque es conocido por albergar uno de los laberintos naturales más grandes del mundo, construido con más de 38 000 cipreses distribuidos en 10 000 m². Además, cuenta con esculturas vivientes en forma de animales, áreas de juegos para niños, zonas de picnic y espacios dedicados a la educación ambiental.

El Eco Parque promueve la conservación del ecosistema forestal y representa un ejemplo exitoso de turismo de bajo impacto, involucrando activamente a la comunidad en su operación y mantenimiento.


4. Perfil demográfico y económico de la comunidad

San Pedro Nexapa cubre un área aproximada de 93 hectáreas y alberga a cerca de 4 680 habitantes, distribuidos en más de 1 000 viviendas. La densidad poblacional ronda los 503 habitantes por kilómetro cuadrado.

Según datos sociodemográficos recientes:

  • La edad promedio de la población es de 23 años

  • El promedio de escolaridad alcanza los 7 años cursados

  • El ingreso promedio por hogar se sitúa alrededor de $11 400 MXN mensuales

En términos económicos, la actividad predominante es el comercio minorista, con más de 150 establecimientos registrados que generan un volumen de ventas anuales cercano a los $80 millones de pesos. Este tejido económico, aunque modesto, sostiene a muchas familias y se articula con iniciativas como la feria del hongo y el turismo ecológico.


5. Tradiciones, identidad y festividades locales

La riqueza cultural de San Pedro Nexapa se manifiesta en sus múltiples fiestas tradicionales, las cuales integran elementos indígenas y católicos en un mismo marco ritual. Entre las más destacadas se encuentran:

  • Fiesta Patronal de San Pedro (29-30 de junio): Incluye danzas típicas, música de banda, juegos pirotécnicos, procesiones y bailes populares. El chinelo, símbolo de resistencia e identidad regional, es protagonista del festejo.

  • Celebración a la Virgen (abril-mayo): Una tradición que se extiende por un mes completo, con misas, peregrinaciones y actividades comunitarias.

  • Día de Muertos: Se instalan ofrendas en casas y espacios públicos, se organizan recorridos simbólicos y representaciones de leyendas locales.

  • Rituales al volcán: Se mantienen prácticas como ofrendas a los volcanes en fechas clave del calendario agrícola, reforzando el vínculo espiritual con la tierra.

Estas celebraciones no solo fortalecen el tejido social, sino que también conservan la memoria colectiva y reafirman el orgullo por los orígenes.

San Pedro Nexapa es mucho más que una comunidad rural en el Estado de México. Es un territorio con una profunda herencia cultural, una riqueza biológica destacada y un potencial significativo para el desarrollo sustentable. A través de iniciativas locales como la Feria del Hongo, el Eco Parque San Pedro y la preservación de sus tradiciones, la comunidad demuestra que es posible crecer sin perder la conexión con el entorno ni con la historia.

Este rincón mexiquense es un ejemplo vivo de cómo la identidad, la biodiversidad y la economía local pueden convivir armónicamente para ofrecer a visitantes y habitantes una experiencia auténtica, enriquecedora y resiliente.

lunes, 18 de noviembre de 2024

Gilberto Urbina: El artesano de Amecameca que revive la nostalgia de los autobuses antiguos

 


En el municipio de Amecameca, Estado de México, donde los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl vigilan la región, un artesano ha encontrado la manera de revivir la historia y la nostalgia a través de sus manos. Gilberto Urbina, un talentoso creador de autobuses a escala, se ha convertido en una figura destacada por sus impresionantes réplicas de modelos emblemáticos como los autobuses de ADO, SUR, VOLCANES y la famosa Ruta 85, entre otros.

La Pasión por lo Artesanal

Gilberto Urbina comenzó su camino como artesano hace más de seis años, tras haber vendido libros en el “Bazar Los Volcanes”. Motivado por su amor por la historia del transporte y su inquietud por crear algo único, dio el salto hacia el diseño de autobuses en miniatura. Cada una de sus piezas es elaborada con dedicación y atención al detalle, utilizando principalmente madera MDF, un material versátil que permite darle forma y acabado fino a sus creaciones.

“Primero diseñé un autobús de cartoncillo, lo pinté y, aunque fue un primer intento, quedó bastante bien. A partir de ahí, decidí experimentar con diferentes tipos de madera hasta que encontré que la madera MDF era ideal para estos modelos”, comentó Urbina en entrevista para Reporteros en Movimiento.

Guajoloteros de Amecameca: Ecos de un pasado rodante



Los “guajoloteros” de Amecameca, aquellos icónicos urbanos que alguna vez recorrieron las calles de este pueblo mágico, son ahora parte del recuerdo colectivo de generaciones que vivieron sus días entre risas infantiles y el bullicio de las esquinas. Pintados en tonos amarillos, blancos o café claro, estas unidades de transporte, robustas y llenas de carácter, marcaron una época en la que el tiempo parecía transcurrir más despacio.

Amecameca de Juárez 1905: Habitantes de Amecameca con el Volcán Iztaccíhuatl al fondo.

Fotografía: Charles B. Waite
Fotografía: Charles B. Waite



El primer grupo de chichimecas a establecerse en Amaquemecan arribó en 1268 los cuales, eran llamados totolimpanecas. Posteriormente vino otro linaje totolimpaneca. Estos dos grupos poblaron los barrios denominados Itztlacozauhcan y Tlayllotlacan Amaquemecan. En 1269 otro grupo chichimeca (los tenancas), pobló los barrios de Tzacualtitlan Tenanco Amaquemecan y Atlauhtlan Tzacualtitlan Amaquemecan; ambos grupos ejercieron el mando en sus propios territorios, a sus fundaciones las llamaron: Chiconcuac (siete serpiente) y Atlauhtlan (entre barrancas), respectivamente. En 1336 un nieto de Atonaltzin, funda el quinto altepetl de Amaquemecan con el nombre de Tlaylloltlacan Teohuacan. Los amaquemes practicaban ritos religiosos en templos urbanos y adoratorios ubicados en las cimas de las colinas y en cavernas.

miércoles, 13 de noviembre de 2024

La Historia del mercado municipal de Amecameca: Del camposanto al mercado municipal


El Mercado Municipal de Amecameca es hoy un punto de comercio y la vida cotidiana de la localidad, pero su historia está profundamente entrelazada con el pasado colonial y religioso del municipio. Construido sobre el terreno de un antiguo camposanto administrado por la iglesia católica, este mercado guarda secretos que solo el tiempo ha revelado. A continuación, exploramos su evolución, desde un cementerio colonial hasta el mercado que conocemos hoy.

miércoles, 30 de octubre de 2024

Amecameca es considerada "La Capital Nacional del Alpinismo" desde 1992

 


Amecameca: El día que las montañas hicieron historia

Por un cronista contemporáneo

En la mañana del 16 de mayo de 1992, el aire frío de los volcanes acariciaba las calles de Amecameca mientras el sol comenzaba a iluminar las faldas del Iztaccíhuatl. No era un día cualquiera en esta población mexiquense; sus habitantes, acostumbrados a vivir bajo la sombra protectora de los colosos nevados, estaban a punto de presenciar un momento histórico que marcaría para siempre el destino de su tierra.

Las campanas de la parroquia de la Asunción resonaban con particular alegría, como si supieran que este día Amecameca, el pueblo que desde el siglo XII ha sido guardián de las montañas, recibiría el reconocimiento que por siglos había merecido: ser proclamada oficialmente como la "Capital Nacional del Alpinismo".